POR: Mario Monge

Si seguiste mis consejos e hiciste la práctica del primer artículo de ¿cómo seleccionar pareja? y descubriste lo que te impide amarte más a ti misma, ¡te felicito! porque eres de las que pone en práctica todo aquello que te puede funcionar en la vida para ser mejor persona y sobre todo para ser más feliz.

 

parejas felicesEstás aquí porque vienes a aprender a ser feliz en la dimensión más densa que elegiste porque quisiste probar la experiencia de sentir el amor incondicional desde tu tercera dimensión y hoy sabes que puedes amar a Dios como lo hacen los ángeles desde el amor incondicional tal como lo hicieron Buda y el Maestro Jesús, por mencionar algunos. Estos últimos pueden ser invocados para tu ayuda porque su rayo está vigente y aún ellos siguen haciendo labor jerárquica, ¿dudas de lo que digo?  Solo haz una meditación y concéntrate en ellos, en su imagen y aprenderás uno de los principios universales de la psicoterapia áurea: si aparece en tu pantalla mental significa que está en tu PC; un maestro ascendido se manifiesta a sí mismo con solo un rayo de su radiación, he ahí el por qué los maestros pueden manifestarse simultáneamente en donde sea sin importar las limitaciones del tiempo o espacio. Después de estas aclaraciones, procedo al método que nos interesa el día de hoy.

Si ya cambiaste tu imagen y la mejoraste, es bueno, pero ahora lo que tenemos que cambiar son las impresiones que nos llevaron a descuidarnos a nosotros mismos o que hicieron de nosotros que no nos quisiéramos o simplemente que nos colocáramos en último lugar. Si fue tu papá el gatillo disparador, o un tío, un primo, o tu mamá, tenemos que hacer una labor de PERDÓN.

¿Cómo sería? De la misma manera que hiciste la práctica del primer artículo, te doy la práctica del perdón; visualizarás a la persona que disparó en ti la baja autoestima y platicarás con ella. Si te sientes enojada , ofendida o criticada, se vale sacar estas emociones y presentarlas con la persona; nada debe quedarse contigo porque son estas mismas emociones las que te han hecho engordar o enflacar o simplemente verte mal y no quererte a ti misma.

Pregúntale a la persona ¿por qué te criticó tanto? y encontrarás que él o ella también fue criticada o desatendida. El miedo al abandono, a no tener dinero, a no poder con alguna responsabilidad, a hacer el ridículo o a fracasar, es lo que te ha llevado a alterar en forma desordenada tu cuerpo y esto, muchas veces se representa en tus retrasos menstruales o hacer dietas que curiosamente te engordan. Por tanto, revisa tus miedos y ve por qué los has absorbido comiendo desaforadamente o dejando de hacerlo. Perdona las personas que participaron haciéndote creer que no valías o que no eras suficientemente atractiva; velos cuando tenían 4 o 5 años, niños inocentes que nunca hubieran deseado hacerte daño; pero sobre todo, vete a ti de niña, habla con ella, dile que nunca la dejarás de aquí en adelante, que estarás pendiente de ella y que la dejarás jugar cuando ella quiera, que la ves hermosa e inocente y que te perdone si en algún momento la abandonaste.

Después de todo ello, ahora te toca el turno a ti como adulto y debes decirte: me perdono por haber creído que alguien me pudiera hacer daño, por pensar que no valgo la pena, le pido perdón a mi cuerpo físico (caderas, busto etc.), me perdono por haberme abandonado a mí misma, por culpar a los demás, por sentirme enojada con la vida o con Dios mismo, por no sentirme capaz de atraer una pareja estable, por no poder llevar relaciones sanas y ser feliz.

 

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