La Detección Oportuna es el Mejor Tratamiento

Por: La Trab. Social Graciela López

El diagnóstico de cáncer de mama puede ser una de las noticias más terribles que cualquier mujer puede recibir, pues con ésta se desencadenan una serie de emociones y preguntas sin respuesta.

Sin embargo en mi experiencia he observado la manera en que estas mujeres, en el transcurso de su tratamiento, van entendiendo y encontrando un sentido positivo a este proceso. Descubren a una mujer renovada en fortaleza y fe, en sabiduría y sobre todo en amor, amor para ellas mismas y para todas las demás personas a su alrededor. El haber pasado por un proceso tan difícil las lleva a un aprendizaje en todos los sentidos. En lo familiar no desean desaprovechar ni un instante con sus seres queridos y quieren disfrutar con ellos cada momento.

En el aspecto personal, son más seguras de ellas mismas, con más sabiduría e identidad. La aceptación de uno mismo es determinante para influir positivamente en nuestra autoestima y en nuestra vida.
Durante este proceso, muchas de ellas comparten con otras mujeres su sentir al llevar estos tratamientos, mismos que son necesarios para restablecer su salud y para seguir disfrutando de todo lo hermoso que tiene esta vida.
De igual manera, estas mujeres se convierten en voceras de la importancia del auto cuidado, para detectar oportunamente cualquier anomalía o enfermedad que se presente.
Se dice que una de cada 8 mexicanas desarrollará cáncer en algún momento de sus vidas. Y ellas que ya lo vivieron saben que tienen la misión de informar a más mujeres sobre el mensaje de la detección oportuna.
Hoy en día existe más información a través de campañas de concientización y con ello se pretende que más mujeres detecten cualquier lesión en etapas tempranas. Sin embargo, a pesar de tanta información, aún existen muchas con miedo, desinformadas o simplemente dejándose de lado para atender las prioridades familiares.
En Nuevo León, según cifras del INEGI, durante 2012 murieron 3,563 personas a consecuencia de tumores (neoplasias), lo que representa un 14.9% del total de fallecimientos en la entidad. Por sexo, el porcentaje por fallecimientos de mujeres fue de 45.8 por ciento. Monterrey es el municipio con el mayor número de defunciones por tumores, con 112 casos.
Dentro de toda esta información de detección se encuentra la autoexploración, la cual es la revisión de la glándula mamaria que toda mujer debe practicarse a partir de su primer periodo menstrual.
Este procedimiento es muy sencillo y rápido y se recomienda realizarlo una vez al mes, 10 días después de terminado el periodo menstrual. El propósito es conocer la composición de los senos para estar atenta a cualquier cambio que se vea o se toque.


La autoexploración se realiza también a través de la observación, para ver si hay cambios en forma y color del seno. Posteriormente a través de la palpación de forma acostada o durante la ducha; se palpa la axila y posteriormente todo el seno a través de 3 movimientos: circular, de arriba hacia abajo y de afuera hacia el pezón.
Para finalizar hay que presionar ligera pero firmemente el pezón, a fin de observar si existe alguna segregación de líquido. Si la mujer tiene la costumbre de revisarse y conocer su propia anatomía, será más fácil detectar cualquier cambio y así podrá referirlo al médico.
También existen estudios radiológicos para la detección oportuna de lesiones en el seno. La mamografía o mastografía detecta alteraciones antes de que sean palpables o pueda haber síntomas.
El estudio se realiza de manera anual a partir de los 35 años de edad y puede complementarse con un ultrasonido mamario para un mejor diagnóstico.
Estar bien informada y conocerse plenamente es crucial para detectar oportunamente cualquier cambio o alteración del cuerpo. En CRUZ ROSA A.B.P. tenemos el lema: “La detección oportuna es el mejor tratamiento”, pues si se detecta a tiempo cualquier lesión, más rápido será el tratamiento y menos doloroso.

Compartir: