Todos queremos viajar, o al menos yo quiero ir a conocer el mundo. Soy de esas personas que tienen un board en Pinterest lleno de lugares que algún día visitare y que leo en buzzfeed las muchas formas de viaje (como este, este o este). También me declaro fan de todos los artículos de “No te enamores de una mujer que viaja” y muero de envidia cada vez que una amiga sube una foto de ella en las calles de Madrid.

Creo que a todos se nos iluminan los ojos cuando pensamos en la posibilidad de broncearnos en las playas de San Torini y soñamos con poder realizar viajes como los de Casey Neistat y hacer que nuestras vidas cuenten un poquito más.

Es fácil fantasear con la idea de un viaje, pero a veces nos sentimos abrumados por la realidad. Precios de hoteles, vuelos, itinerarios. Yo me traumo con la idea de la fila para entrar al Coco Bongo en Cancún (ya adentro se me olvida). Pero al estar investigando me tope con una amiga muy querida de la Universidad de Monterrey que me platico de su experiencia en el extranjero.

Mi amiga, Dany Quintanilla, estudiante y fan de publicar cada segundo de su vida en twitter me comento como fue para ella posible vivir una experiencia poco convencional y totalmente inigualable muy lejos de su casa. Les platico, al parecer existe una ONG que existe desde hace muchos años (65 para ser exacta) la cual te acerca a experiencias en el extranjero en las que convives en aldeas globales, ¡mi amiga me cuenta que en su departamento vivían 4 distintos continentes! También me platico que existen muchos proyectos y no solo tienes la oportunidad de viajar y conocer el mundo, pero también de dejar tu huella ya que AIESEC tiene proyectos para enseñar idiomas, mejorar la salud, dar apoyo a los derechos humanos y muchas cosas más.

Les comparto un poquito más de su experiencia:

Mi nombre es Daniela Quintanilla, estudio en la Universidad de Monterrey en cuarto semestre de la carrera de Turismo Internacional y el invierno pasado tuve la oportunidad de irme de prácticas sociales por medio de AIESEC en UDEM. Decidí irme a Egipto con otras dos compañeras de la universidad y participamos en un proyecto el cual consistía en ayudar al turismo en Egipto, ya que debido a su situación política actual ha sido un problema dentro del país.
El proyecto consistía en visitar lugares turísticos, tomar fotografías profesionales y escribir narraciones para después publicarlas en Facebook, Instagram y entre otras redes sociales, por medio de media marketing. Durante mi estancia de 6 semanas, conocí mucha gente de diferentes países los cuales aprendimos a convivir y a trabajar en equipo a pesar de nuestras diferentes culturas. Esta experiencia me sirvió para mejorar mi paciencia y empatía con mi país, amigos y familia. Fue una de las mejores experiencias de mi vida y si tuviera la oportunidad me volvería ir por medio de AIESEC a algún otro país a ayudar con algún problema social.

Así como Daniela tu puedes viajar, conocer y además hacer un cambio en las problemáticas sociales en diferentes partes del mundo por medio de AIESEC.
Para más información acerca de dicha organización búscalos en Facebook.

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